El gabinete de maravillas de Albertus Seba

Tras muchos días de abandono, por razones que no vienen al caso, al fin vuelvo a estas páginas volanderas y luminiscentes, decidido a compensar a mis amigos con la entrada más decididamente luciérnaga posible. Este post reúne todo aquello que nos gusta a los luciérnagos: el asombro ante el mundo y el caos universal, lo maravilloso y lo estupefacto en simbiosis cósmica, la elegancia, la belleza, la extravagancia y lo sublime...

Este señor con peluca se llamaba Albertus Seba. Era natural de la localidad frisia de Etzel, donde nació en 1665. Al parecer ejerció como viajante y comerciante por los puertos de los Países Bajos hasta que pudo obtener la ciudadanía en Ámsterdam en 1697. En aquella época ya era un avisado coleccionista pero su mayor interés radicaba en la farmacopea: por supuesto, en aquella época la disciplina farmacéutica guardaba una estrechísima relación con la Historia Natural y los imaginativos poderes curativos que se atribuían a minerales, plantas, animales y moluscos. Se ha observado que Albertus Seba adquirió una fantástica técnica para la conservación de especímenes de los tres reinos, pero lo más importante de su trabajo tal vez consistió en la primitiva sistematización de plantas y animales. Dada su pasión luciérnaga por lo estrafalario, es fácil imaginarlo en los puertos de Flandes, preguntando a los marineros si traían extravagancias de América u Oceanía. También mantenía contactos frecuentes con expedicionarios, médicos navales y otros profesionales de los descubrimientos ultramarinos, con el fin de ir completando su fabulosa colección.

Los "gabinetes de curiosidades" fueron la consecuencia natural del interés renacentista por el mundo. A partir del 1500 las cortes europeas eran lugares donde se coleccionaban monedas, estatuas antiguas, obras de arte, pequeñas joyas, libros, etcétera. El asombro de las narraciones y relatos de los expedicionarios alrededor del mundo favoreció el coleccionismo de rarezas. Obviamente, cuando el cientifismo de la Ilustración comenzó a abrise camino en Europa, muchos de aquellos gabinetes de curiosidades se convirtieron en colecciones de historia natural.

 

No había en el universo de la primera ilustración científica otro valor más apreciado que el de la comunicación de descubrimientos. (Se trataba de entender los trabajos de investigación como una tarea universal, de ahí la obligatoriedad moral de comunicar a la comunidad científica los avances en cualquier disciplina). Por eso, aunque Albertus Seba vendió sus colecciones a quienes podían comprarlas (a los zares de Rusia en San Petersburgo), también se ocupó de recopilar sus hallazgos en una obra monumental. En 1734 comenzó a publicarse su Locupletissimi rerum naturalium thesauri accurata descriptio, cuyo título en holandés era Naaukeurige beschryving van het schatryke kabinet der voornaamste seldzaamheden der natuur, esto es una "descripción detallada de tesoros y curiosidades del mundo natural". El acuerdo entre el propietario de la colección, los artistas y los impresores se firmó en 1731. También se contó con la ayuda de numerosos científicos, que identificaron ofidios y crustáceos ignotos de la colección de Seba. El Thesauri (hoy conocido como el Gabinete de curiosidades de Historia Natural de Albertus Seba), en cuatro volúmenes, fue viendo la luz a lo largo de más de treinta años. Los últimos dos volúmenes, dedicados a la vida marina y a los insectos, minerales y fósiles, se publicaron tras la muerte del gran naturalista. Hoy, gracias a la edición de Taschen (2001/2006), tenemos una impresionante reproducción del Gabinete de Albertus Seba. Son 446 reproducciones de grabados (175 de ellos a doble página) que harán las delicias de todos los luciérnagos. Está basada en el ejemplar custodiado en la Koninklije Bibliotheek de La Haya. "No hay", decía el coleccionista, "ninguna otra colección en toda Europa que posea tal cantidad de rarezas y maravillas".

 

Si deseas hacer algún comentario, pulsa en el título de la entrada y aparecerá un cuadro de diálogo en el que podrás insertar tu opinión.

Escribir comentario

Comentarios: 2
  • #1

    Elena Rius (martes, 05 febrero 2013 19:16)

    Maravilloso y muy luciérnago gabinete de curiosidades. ¿Esas mariposas son del libro de Seba? Una preciosidad.

  • #2

    JCV (martes, 05 febrero 2013 20:07)

    Sí, pertenecen al "Gabinete". Bueno, la del cuadro pequeño es real, no es pintada, y es regalo de una biólogamiga.
    Se me olvidó -como siempre- comentar algunos detalles del libro. Como es habitual en Taschen, se trata de un libro de gran formato 25X34, encuadernado en tela blanca, y con 416 páginas. La primera lámina es el retrato del autor (primera de este post). También se añade una introducción, comentarios y bibliografía.