El canto bifacial olduvayense y otros prodigios

Tengo sobre la mesa un libro que es, al mismo tiempo, sencillo y asombroso. Se tiene esta impresión tras hojear con emocionado deleite esta colección de textos que describen objetos prodigiosos y que dejan al lector a medio camino entre el anonadamiento y la estupefacción. Es un libro sencillo, en tanto en cuanto el autor se limita a comentar la historia, las características y la relevancia de los objetos que presenta, acompañando su narración con anécdotas curiosas y detalles interesantísimos. Y así se completan las ochocientas páginas del volumen. El plan, así visto, es simple. El asombro se despierta cuando se observa el libro en su conjunto, cuando se entiende como un "gabinete" de curiosidades y maravillas. ¿Qué luciérnago podría resistirse a una colección semejante? Ilustrado con magníficas fotografías en color, el libro repasa uno por uno hasta cien objetos que se custodian en el British Museum de Londres. Desde un canto tallado bifacial olduvayense (por el lugar donde fue encontrado, en la garganta de Olduvai, en Tanzania), con una edad de dos millones de años, al cronómetro marítimo del Beagle (el barco en el que viajó Darwin); y de la Piedra Rosetta a un astrolabio judío español. ¿Más? Bueno, también tenemos la Tablilla del Diluvio (de Nínive, 700-600 a.C.), una moneda con la efigie de Alejandro Magno, el centauro y el lapita ("mármoles de Elgin") del Partenón, un moái de la Isla de Pascua, el grabado del rinoceronte de Durero (con su asombrosa historia) o la serpiente bicéfala mexicana...

Estatuilla decorada en mosaico (1400-1600), México.
Estatuilla decorada en mosaico (1400-1600), México.

Neil MacGregor, historiador y autor del compendio, fue director de la National Gallery de Londres entre 1987 y 2002, y desde entonces dirige el British Museum. Patrocinado por TheBritishMuseum y la BBC Radio4, este libro pertenece a un género muy popular en el Reino Unido y con una larga tradición editorial: este tipo de textos vuelan de las librerías apenas se presentan en sociedad. Los compendios, colecciones, misceláneas, gabinetes, etcétera, tienen en el Reino Unido tanto predicamento como el roastbeef, y uno puede imaginarse sin mucha dificultad a los ingleses pasando la mañana del domingo en el jardín trasero de la casa (manchándose las manos, como dicen ellos) y la tarde lluviosa enfrascados en un compendio de este tipo... Y, en fin, un servidor luciérnago no sería capaz de idear un plan mejor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Neil MacGregor.

La historia del mundo en 100 objetos.

[TheBritishMuseum / BBC Radio4].

Debate, Barcelona, 2012; 800 págs. 

Trad. Francisco J. Ramos Mena.

"El libro trata de contar una historia del mundo de una forma que no se había intentado antes, descifrando los mensajes que los objetos transmiten a través del tiempo; mensajes sobre pueblos y lugares, entornos e interacciones, sobre distintos momentos de la historia y sobre nuestra própia época tal como la contemplamos. Estas señales del pasado -unas fiables, otras hipotéticas, muchas todavía por recuperar- son diferentes de otras evidencias que podemos encontrar. [...] El libro incluye toda clase de objetos, cuidadosamente diseñados y luego, o b ien admirados y conservados, o bien utilizados, rotos y desechados. Abarcan desde una olla hasta un galeón de oro, desde un utensilio de la Edad de Piedra hasta una tarjeta de crédito, y todos ellos proceden de la colección del Museo Británico". [Pág.19].

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Comentarios: 1
  • #1

    Dior Replica (martes, 19 agosto 2014 12:31)

    Abarcan desde una olla hasta un galeón de oro, desde un utensilio de la Edad de Piedra hasta una tarjeta de crédito, y todos ellos proceden de la colección del Museo Británico". [Pág.19].