Los siglos oscuros

Casi recuerdo el día preciso en el que ocurrió. Aquel año se dedicaban varios meses a estudiar la literatura medieval, pero la cosa se alargó y prácticamente en todo el año no atisbamos el renacimiento más que en la lejanía. Hasta aquel curso, mis compañeros y yo solíamos emplear la perífrasis "los siglos oscuros" para referirnos a la Edad Media.

De repente, supimos que los siglos oscuros no habían sido más oscuros que otros siglos cualquiera. La oscuridad se debía más a las tinieblas en las que se hallaban los historiadores y los filólogos que a una verdadera época de "oscuridad". El sintagma, como se sabe, fue acuñado por Dámaso Alonso en un ensayo de 1858 y se hablaba de "oscuridad" con la idea de oponer ese período histórico a la "luz" del mundo clásico (grecorromano) y, muy especialmente, a la brillantez indiscutible del Renacimiento. Por otra parte -y sobre todo en Italia-, también existía cierta conciencia de que aquellos "siglos del medio" (después, para nosotros, la Edad Media), habían sido de algún modo un paréntesis lamentable entre aquellos "gigantes" de la Antigüedad y los osados hombres del Renacimiento.

Comoquiera que sea, aún resulta difícil afrontar cualquier conversación sin que salga a relucir la famosa expresión de "los siglos oscuros". La Historia sufre mitificaciones y mixtificaciones constantes: apenas conseguimos imaginar que el Partenón estaba decorado con colorines brillantes; apenas conseguimos imaginar la miseria de la espléndida y monumental Roma; apenas conseguimos hacernos a la idea del hedor nauseabundo que invadía las doradas y lujosas salas de Versalles... Y, desde luego, tal y como contemplamos hoy las construcciones románicas y medievales, nos resulta difícil imaginárnoslas luminosas y coloridas. En realidad, la mitificación romántica nos "obliga" a imaginar esa época, entre hachones y nieblas, entre brumas y largas noches de frío... La estética romántica tiene estas cosas, y a nosotros nos encanta mentirnos conforme a sus postulados y "fingir" una Edad Media que nunca fue.

Iglesia de San Cipriano (siglos XI-XIII), en Zamora. Y... sí, las piedras tienen esa tonalidad malva.
Iglesia de San Cipriano (siglos XI-XIII), en Zamora. Y... sí, las piedras tienen esa tonalidad malva.
Capiteles bajo las famosas arquivoltas de la iglesa de Sta María Magdalena (siglos XII y XIII), también en la ciudad de Zamora
Capiteles bajo las famosas arquivoltas de la iglesa de Sta María Magdalena (siglos XII y XIII), también en la ciudad de Zamora

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Comentarios: 4
  • #1

    Elena Rius (lunes, 07 enero 2013 20:42)

    Preciosos esos colores de las paredes de S. Cipriano. Es verdad que la concepción que tenemos de los siglos pasados ha pasado por tantos filtros y reelaboraciones (interesadas o no) que podemos estar seguros de que nuestra imagen está muy alejada de la realidad. No he podido evitar pensar en Monty Python y en sus Caballeros de la Mesa Cuadrada, donde tan bien se ríen de estas cosas.

  • #2

    JCV (martes, 08 enero 2013 12:34)

    Hola, Elena. ¡Buen año!
    En Madrid, el "Spamalot" de Tricicle, desde luego, tuvo un exitazo, y era divertidísimo.
    No estoy seguro, así que lo comento con muchas prevenciones: la reja de la saetera (en la fot. superior) es una de las rejas románicas conservadas más antiguas del mundo. En la fot. no se ve muy bien, pero es un trabajo de herrería sencillo y hermoso, una especie de simulación vegetal "muy medieval". Su forja se remonta al siglo X al parecer...

  • #3

    Julia (domingo, 13 enero 2013 14:07)

    Hola, José, muy cierto lo que decís y in duda es de los desengaños más queridos y odiados de cuando estudiamos la época medieval. Esas piedras moradas de Zamora y sus volteretas difícilmente talladas son preciosas.
    En Poitiers, sobre su vieja catedral románica que parece una cajita de marfil, proyectan todas las noches la imagen de cómo habría sido su fachada y pórtico pintado con múltiples colores. Ustedes por allá quizás conozcan muchos casos similares de lugares donde hagan lo mismo, ¿no? Es precioso.
    Una mínima corrección. Veo que el siglo XIX te tira tanto que hacés de don Dámaso un adelantado a su vida... ese estudio que mencionás es de 1958. Besos

  • #4

    JCV (domingo, 13 enero 2013 14:25)

    Hola, Julia... sí, ese tipo de montajes luminosos se han hecho frecuentes, y , sobre todo en verano, se proyectan los verdaderos colores de los edificios en las grandes catedrales góticas de Europa.
    Y... sí, :-))) no sé en qué estaba pensando: efectivamente, se puede considerar que Dámaso Alonso es inmortal, pero en 1858 ni siquiera había nacido... El estudio "De los siglos oscuros al de Oro" es de 1novecientos58 y no de 1898. Gracias, Julia.