El mejor libro de la Feria...

La Feria del Libro de Madrid consigue que todas las mesas de mi casa se llenen de libros. Casi resulta aterrador, porque se quedan ahí, amenazando, y te reprenden si no los hojeas... Teniendo en cuenta el caos en que se ha convertido mi casa, sólo voy a citar algunos de los libros-intrusos que andan por aquí encima: Cien cartas a un desconocido, de Roberto Calasso (Anagrama), La opción B, de Pedro Bravo (Temas de Hoy), Luz de noviembre, por la tarde, de Eduardo Laporte (Demipage), El sabor de la Ñ, glosario de gastronomía y literatura (Instituto Cervantes), Las casas de la vida, de D. Cid y Teresa-M. Sala (Ariel), Quisiera que algo bueno pasara por fin, de Trixi von Bülow (Espasa), La abadía de Tintern, de Wordsworth (Lumen), El joven vendedor y el estilo de vida fluido, de Fernando San Basilio (Impedimenta), Rue de l'Odeon, de Adrienne Monnier (Gallo Nero), Homer y Langley, de E. L. Doctorow (Miscelánea), Pulso, de Julian Barnes (Anagrama), La muerte de Virginia, de Leonard Woolf (Lumen), la Gramática sobre la lengua castellana, de Antonio de Nebrija (RAE), y el exitazo de la temporada, la novela Cincuenta sombras de Grey, de E. L. James, una obra de fuerte carga erótica conocida como "la mamá porno" que ha vendido diez millones de ejemplares en Estados Unidos.

Es obvio cuál de todos estos libros he empezado a leer de inmediato.

Pura y simplemente he de decirlo: es una obra maestra. A lo largo de más de seiscientas cincuenta páginas, el lector descubre el antiguo placer de volver a entregarse a la elegancia y la delicadeza de una escritura genial. Es muy comprensible que sus impulsores dijeran que se imprimió "para el colmo de nuestra felicidad", pues nadie que recorra tan sugerentes párrafos puede dejar de descubrir que es ahí donde se "contiene nuestra vida". No es solo lo que este libro nos muestra con toda viveza, sino el modo de contarlo, con frescura y claridad, elegancia y belleza. No importa, creedme, amigos luciérnagos, lo que oigáis o leáis: este libro, que por derecho propio se ha de considerar una pieza maestra, significa la apertura de un tiempo nuevo.

Ha sido todo un placer, un verdadero placer, redescubrir en este libro los detalles, los matices, la elegancia y el arte de la comunicación entre los seres humanos, y durante mucho tiempo -eso puedo asegurarlo- me entregaré a su deleitosa lectura, apartando de mí el aburrimiento y la vulgaridad de cuanto por lo común se nos ofrece.

Reproduzco a continuación, el principio (genial) del segundo capítulo:

Capítulo segundo.

Dela primera invención delas letras,

i de dónde vinieron primero a nuestra España.

 

Entre todas las cosas que por experiencia los ombres hallaron o por revelación divina nos fueron demostradas para polir i adornar la vida umana, ninguna otra fue tan necesaria ni que maiores provechos nos acarreasse que la invención delas letras. Las cuales assí como por un consentimiento i callada conspiración de todas las naciones fueron recebidas, assí la invención de aquéllas todos los que escrivieron delas antigüedades dan a los assirios, sacando Gelio, el cual haze inventor de las letras a Mercurio en Egipto i, en aquella mesma tierra, Anticlides a Menón, quinze años antes que Foroneo reinasse en Argos, el cual tiempo concurre conel año ciento y veinte después de la repromisión hecha al patriarca Abraham. Entre los que dan la invención delas letras a los assirios ai mucha diversidad. Epígenes, el autor más grave delos griegos, i con él Critodemo i Beroso hacen inventores delas letras a lso babilonios i, segund el tiempo que ellos escriven, mucho antes del nacimiento de Abraham.

 

Antonio de Nebrija: Gramática sobre la lengua castellana. Edición, estudio y notas de Carmen Lozano. Paginae Nebrissenses al cuidado de Felipe González Vega. Real Academia Española, Barcelona, 2011.

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Comentarios: 4
  • #1

    La paseadora de Lisa (viernes, 08 junio 2012 15:40)

    ¡Me has pillado, amigo! Ya decía yo que no podía ser...
    Un abrazo

  • #2

    JCV (viernes, 08 junio 2012 18:46)

    "Assí que las letras representan las bozes i las bozes significan, como dize Aristóteles, los pensamientos que tenemos en el alma".
    Saludos, amiga Paseadora.

  • #3

    La paseadora de Lisa (viernes, 08 junio 2012 20:17)

    No sé cómo tomarme eso, oiga.

  • #4

    JCV (viernes, 08 junio 2012 20:22)

    Bien, mujer, no tiene ningún doble sentido ni nada... Sólo pretendía decir que la broma del post se basa en los engaños que producen las palabras. ¡Es que no puedo dejar de citar a Nebrija!
    Nos vemos en la azotea.