Alta cultura

Decía el prolífico escritor ucraniano Sergei Schvchensko que no hay mayor placer que entregarse a los placeres de la "alta cultura". Sin duda tenía en mente la obra maestra del filósofo y poeta neocatecumenal serbocroata Milos Stadic, la llamada "Biblia de los Balcanes", titulada El yo y la proliferación de los lamentos. La "alta cultura" se define habitualmente como la cultura que está por encima de los niveles culturales populares. Y es verdad: ¿a quién le puede interesar el vergonzante mainstream si puede endilgarse una obra magna del eslovaco (nacionalizado húngaro) Jozeff Stanislas Worzch-etc? Desde luego, por lo que a mí respecta, nunca tocaré un libro cuyo autor no tenga en su nombre varias zetas, abundantes acentos circunflejos sobre consonantes y, al menos, una y griega. Reconozco que la obra del esloveno Piotr Zschwk puede ser compleja (especialmente su poemario en nueve volúmenes Lloriqueos insalubres), pero no creo que haya en el mundo nadie que pueda llamarse culto y que no conozca la obra de este intelectual. La "alta cultura", para que pueda asumir tan elevado apelativo, tiene que ser checoslovaca, ucraniana, finlandesa, húngara o rusa (preferiblemente de Vladivostok).

Amalgama cultural: Tarás Shevchenko (ucraniano), Ludovit Stur (eslovaco o esloveno), Feng Youlan (probablemente chino) y Larin Paraske (finlandés). (El orden no es seguro).
Amalgama cultural: Tarás Shevchenko (ucraniano), Ludovit Stur (eslovaco o esloveno), Feng Youlan (probablemente chino) y Larin Paraske (finlandés). (El orden no es seguro).

Como decía el ensayista uzbeko Shrilik Yorkaev, "la cultura es para los espíritus elevados, no para la masa plebeya". Sin embargo, nosotros, los representantes y valedores de la alta cultura, no siempre tenemos pleno dominio sobre lenguas como el húngaro, el uzbeko, el finlandés o el polaco rural, y por tanto nos vemos obligados a buscar la cultura en ingleses, franceses o americanos. Para dar con los representantes de esa levitating culture, es necesario buscar en la lista de mendigos, psicópatas, suicidas onanistas y filósofos esquizofrénicos, y entonces se encontrarán a los verdaderos representantes de la alta cultura occidental.

Las características principales de los autores de la alta cultura son la tendencia al lloriqueo sentimental, la murga impenitente, el cansinismo, la pesadumbre y la descripción del campo bielorruso en otoño.

Créanme, queridos lectores luciérnagos: no alcanzarán ustedes la estimación de los verdaderos intelectuales hasta que no pasen por el aro de esta "alta cultura".

Intelectual eslovaco, al parecer
Intelectual eslovaco, al parecer

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Comentarios: 1
  • #1

    andrea (domingo, 12 octubre 2014 01:47)

    que buena la pagina pero no encontre lo q buscaba q mal :(